La captura se realiza en medio de un aumento de la violencia en el Triángulo Rojo, que ha provocado la renuncia masiva de policías y enfrentamientos armados. En un operativo conjunto, fuerzas federales y estatales lograron detener a un hombre sospechoso por su presunta participación en el ataque que cobró la vida de tres policías municipales en San Salvador Huixcolotla, un municipio del estado de Puebla. La captura ocurrió en la localidad de Actipan de Morelos, en Acatzingo, donde además se decomisaron armas largas, municiones y material relacionado con actividades delictivas, incluyendo posible droga. La operación también detuvo a otra persona, y ambos quedaron a disposición del Ministerio Público para investigaciones adicionales. La crisis de inseguridad en Huixcolotla se intensificó tras el ataque que resultó en el asesinato de los oficiales Roberto Pérez Trinidad, Arturo Jiménez y la comandante Yusami Monterrosas Apolinar, hechos que provocaron la renuncia en bloque de todos los policías municipales activos, dejando al municipio sin vigilancia local. Poco después, la delincuencia hizo también presencia en los alrededores, con vehículos calcinados en Palmar de Bravo, supuestamente utilizados por los atacantes tras el enfrentamiento. La región, ubicada en el triángulo conocido como el Triángulo Rojo, sigue siendo escenario de actividades ilícitas como el robo de combustible y extorsiones, siendo uno de los focos rojos de la inseguridad en Puebla. En los últimos días, incidentes como balaceras en Acatzingo y ataques en la carretera federal México–Puebla evidencian la persistente violencia en la zona. Aunque las autoridades locales han afirmado una reducción de delitos de impacto, la situación en Huixcolotla refleja la difícil lucha contra el crimen organizado en esta región, donde la impunidad y la presencia de grupos armados siguen generando temor y desestabilización social.
