El vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, sobrino político de Rafael Ojeda Durán, fue detenido en investigación sobre tráfico ilícito de hidrocarburos, en un caso que revela posibles nexos con altos niveles del gobierno. En septiembre, las fuerzas de seguridad mexicanas desmantelaron una organización dedicada al robo y tráfico ilícito de hidrocarburos en el puerto de Altamira, en Tamaulipas, revelando una red que operaba desde hace meses y que involucraba a varios actores, incluyendo exfuncionarios y empresarios. Entre los detenidos se encuentra el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, conocido por ser sobrino político del actual titular de la Secretaría de Marina, Rafael Ojeda Durán. La investigación, que inició tras la incautación de más de 10 millones de litros de combustible, apunta a una compleja estructura delictiva con conexiones que podrían haber trascendido a las esferas militares y gubernamentales. Este caso resulta particularmente relevante en el contexto de la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en México. La investigación preliminar indica que Ojeda Durán solicitó en el pasado indagar a elementos de la Marina que pudieran tener vínculos con actividades ilícitas relacionadas con hidrocarburos, aunque no se le ha señalado directamente en el caso actual. La detención del sobrino político y otros involucrados evidencia la presencia de redes de corrupción que afectan instituciones clave del país, como la Marina y la Policía Ministerial, generando preocupación sobre la posible protección de actividades ilícitas en niveles altos del Estado. Desde que comenzó la investigación en marzo, las autoridades han logrado la captura de 14 personas, incluyendo a exfuncionarios y empresarios que operaban en Tamaulipas, en un escenario que evidencia la magnitud y la complejidad de las operaciones ilícitas de huachicol fiscal. La luna de miel entre la seguridad pública y la lucha contra el contrabando de combustible comienza a mostrar sus fisuras, p
