Análisis de las redes informales que influyen en la política nacional y regional en las últimas décadas Los grupos de poder en México operan como redes informales que ejercen influencia en la política más allá de los partidos y cargos oficiales. Estas agrupaciones se conforman mediante vínculos personales, familiares, ideológicos o regionales y, aunque no siempre tienen reconocimiento formal, su impacto en la toma de decisiones es evidente. El Grupo Atlacomulco, fundado en 1942 con la llegada de Isidro Fabela a la gubernatura del Estado de México, fue durante más de siete décadas el principal actor político en esa entidad. Integrado por figuras como Alfredo del Mazo Vélez, Carlos Hank González, Arturo Montiel, Alfredo del Mazo Maza y Enrique Peña Nieto, mantuvo el control del Partido Revolucionario Institucional hasta 2023, cuando Delfina Gómez de Morena rompió con su dominio. El Grupo Texcoco ha emergido como el principal sustituto del Atlacomulco en el Estado de México. Compuesto por políticos como Delfina Gómez, Higinio Martínez y Horacio Duarte, todos ligados a Texcoco, este grupo se consolidó tras su participación en el PRD en los años 90 y su posterior incorporación a Morena en 2014. La victoria de Delfina Gómez en 2023 consolidó su influencia en la región. El Grupo del Partido Acción Nacional en la Ciudad de México, conocido por su origen en reuniones en una cantina del sur de la capital, incluye figuras como Jorge Romero, Santiago Taboada, Mauricio Tabe, Luis Mendoza y Christian Von Roehrich. Algunos de sus integrantes han sido vinculados con presuntos casos de corrupción, pero su influencia en la política local y nacional del PAN persiste tras más de una década. El Grupo Tabasco, compuesto por figuras cercanas a Andrés Manuel López Obrador, como Adán Augusto López, Javier May, Octavio Romero, José Ramiro López Obrador y Rafael Marín Mollinedo, ha mostrado signos de división interna en los últimos años. A pesar de ello, mantiene presencia relevante en la pol
