Ciudad de México, CDMX. - Importadores y exportadores han expresado su preocupación por los atrasos y sobrecostos derivados de la reforma a la Ley Aduanera propuesta por el Ejecutivo Federal el pasado 8 de septiembre. Las modificaciones permitirían a las autoridades aduaneras aplicar un embargo precautorio inmediato ante discrepancias en los valores de las mercancías reportados por los importadores.
La reforma elimina el umbral actual, que establece que un embargo se debe iniciar solo si el valor declarado está por debajo del 50% del precio de referencia. Además, se da a la autoridad la facultad de iniciar facultades de comprobación basadas en variaciones del precio respecto a mercancías comparables. Esta implementación tendría un impacto general y no se restringiría a sectores específicos afectados por prácticas de competencia desleal.
Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes, señaló que el caso de una empresa que solicitó la liberación de mercancía después de cumplir con las contribuciones pertinetes es un claro ejemplo. La carga permaneció retenida durante aproximadamente seis meses, lo que generó problemas operativos graves, incluyendo paros de producción y afectaciones a compromisos de exportación.
Zurisaday Cruz, investigadora y académica, agregó que el proceso de obtención de un dictamen técnico por parte de los verificadores aduaneros puede tomar más de una semana, lo que complica aún más el panorama para las empresas afectadas.
La implementación de la reforma está generando inquietud entre los sectores productivos, que ven amenazadas sus cadenas de suministro, especialmente aquellas que operan bajo el modelo Just in Time, como la manufactura y la producción de autopartes.
Se espera que el Congreso evalúe las implicaciones de esta reforma en los próximos días, ya que su aplicación podría tener repercusiones en la industria.
Con información de expansion.mx

