Autoridades buscan promover la salud mental infantil mediante medidas que fomenten un uso más responsable de la tecnología en los centros educativos. Las instituciones educativas y de gobierno trabajan en la creación de estrategias para disminuir la dependencia digital entre los jóvenes. Se analiza la posibilidad de restringir el uso de teléfonos inteligentes en los planteles, en un esfuerzo por mitigar efectos adversos asociados con el uso excesivo de redes sociales y la constante exposición a contenidos visuales. Un grupo interinstitucional, integrado por la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Ciencia y Tecnología y áreas dedicadas a la juventud, ha iniciado revisiones sobre distintas acciones que promuevan un uso más responsable de la tecnología en las escuelas. Este esfuerzo se enmarca en programas culturales y educativos destinados a fomentar la lectura, la creatividad y la paciencia, habilidades que pueden verse afectadas por el consumo digital acelerado. Se busca que los jóvenes recuperen el interés por actividades tradicionales como la lectura, además de reforzar la importancia de la salud mental. Las autoridades advierten que el uso desmedido de plataformas digitales influye en patrones de belleza y competencia social, por lo que se promoverán acciones educativas para fortalecer la autoestima y la estabilidad emocional en esta población. Este enfoque integral busca equilibrar el uso de la tecnología en contextos educativos, priorizando el bienestar psicológico y el desarrollo integral de los estudiantes.
