Ciudad de México. – La temporada de fin de año trae consigo celebraciones, pero también graves riesgos para las mascotas debido al uso de pirotecnia. El médico veterinario zootecnista Amílcar José Mesa Rodríguez, presidente de la asociación El ARCA, advirtió sobre los severos daños físicos y emocionales que los estallidos provocan en perros y gatos. Los fuegos artificiales pueden alcanzar entre 120 y 190 decibeles, superando ampliamente el rango de audición sensible de los animales, que va de 65 a 85 decibeles. Esto no solo causa dolor intenso, sino que puede provocar la ruptura de la membrana timpánica, resultando en lesiones auditivas graves. El estrés y el miedo extremo derivados del ruido pueden desencadenar un aumento en la frecuencia respiratoria y cardíaca, condiciones que, en casos severos, pueden ser fatales. Contrario a creencias populares, los animales sí pueden morir a causa de la pirotecnia, ya sea por el impacto directo en su organismo o por accidentes provocados por el pánico. Estadísticas de El ARCA señalan que el 79% de los animales sufren estrés y ansiedad en estas fechas, y el 26% experimenta lesiones que van de leves a graves. Además, los intentos de escape para huir del pánico generan golpes, caídas y extravíos, incrementando el número de mascotas perdidas. Otro riesgo latente es la contaminación. Los residuos de la pirotecnia contienen sustancias tóxicas que, al ser ingeridas por animales, pueden llevarlos a la muerte incluso días después de las celebraciones. Para mitigar estos efectos, se recomienda habilitar un espacio seguro y aislado del ruido para las mascotas, como un baño o una habitación sin ventanas. El uso de protectores auditivos diseñados para animales también puede ser de gran ayuda para reducir el impacto de los decibeles. Mesa Rodríguez hizo un llamado a la conciencia social, recordando que la pirotecnia no solo afecta a los animales, sino también a las personas, especialmente a niños y niñas, pudiendo causar la ruptura de su me
