Ciudad de Guatemala, Guatemala. - Russiana Palacios, de 17 años, se destaca por su compromiso con la danza y su educación, dedicando cinco horas diarias al ballet clásico en la Escuela Nacional de Danza. Al mismo tiempo, estudia el último año de bachillerato con especialización en ingeniería en el Instituto Guillermo Putzeys Álvarez.
Desde muy pequeña, Russiana se sintió atraída por la danza, inspirada por su hermana Valentina, quien forma parte del Ballet Guatemala. A los 9 años ingresó a la carrera de ballet clásico, donde ha aprendido que el arte va más allá de la técnica; “es una acumulación de sentimientos que expresas con el movimiento”, señala la joven bailarina.
Palacios ha encontrando en el ballet clásico una forma de expresión única, admirando a las maestras guatemaltecas Sonia Juárez y Amalí Selva, así como a las internacionales María Khoreva y Marianela Núñez. Su pasión la lleva a desear interpretar personajes icónicos como Clara y el Hada de Azúcar de "El cascanueces".
El apoyo familiar ha sido crucial en su recorrido. Su madre ha estado a su lado desde sus inicios en la danza, mientras que sus hermanos contribuyen a cubrir los gastos de vestuario y equipo. Asimismo, sus tíos la acompañan en sus presentaciones, celebrando sus logros.
Aunque enfrenta una apretada agenda, Russiana mantiene una firme determinación de combinar su formación académica y artística. Su sueño es integrarse al Ballet Guatemala y, en el futuro, representar a su país en escenarios de países como Rusia, Francia, Italia e Inglaterra. “Bailar no solo por hacerlo, sino con pasión”, concluye.
Con información de dca.gob.gt

