Playa del Carmen, Quintana Roo. - La Riviera Maya se enfrenta a una crisis turística agudizada por la decisión de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de aumentar el Derecho de No Residente (DNR) en un 35% a partir de 2027. Este aumento, que elevará el cobro de 983 pesos a 1,334 pesos por entrada, ha generado un descontento generalizado entre hoteleros, operadores turísticos y restauranteros, quienes lo consideran un ataque directo a la principal fuente de ingresos de la región.
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, David Ortiz Mena, informó que la ocupación hotelera ha caído más del 20% desde mayo, lo que refleja una tendencia alarmante en la llegada de turistas. "Estamos por lo menos diez puntos abajo del año pasado y no vemos una mejora inminente," expresó Ortiz Mena en respuesta a la preocupante situación.
Los desafíos no terminan con el aumento de impuestos. Factores adicionales como la inseguridad, el sargazo y la falta de promoción también juegan un papel crucial en la caída de visitantes. En este contexto, se ha cancelado el proyecto de Royal Caribbean en Mahahual, decisión basada en recomendaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Sin embargo, la naviera busca realizar modificaciones para cumplir con las normas ambientales y reactivar su inversión en la zona.
Mientras tanto, la región enfrenta un futuro incierto con escasos turistas, una alta subocupación en alojamientos y niveles crecientes de desempleo. El panorama no parece alentador, especialmente con la temporada alta a la vuelta de la esquina y sin signos de recuperación.
La crisis turística y los cambios impositivos generarán un impacto considerable en la economía local, con la necesidad imperante de que las autoridades busquen un equilibrio entre el desarrollo y la conservación del entorno natural.
Con información de quadratin.com.mx

