La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha congelado las cuentas bancarias de Rubén Rocha Moya, así como las de sus familiares y otras personas implicadas, debido a acusaciones relacionadas con el narcotráfico en Estados Unidos. Esta medida se da en un contexto donde se busca aclarar la situación fiscal de Rocha Moya, quien ocupa un cargo importante en la administración pública.
Adicionalmente, Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Sinaloa, fue detenido en Europa. Se informa que podría ser entregado a las autoridades estadounidenses debido a su presunta conexión con el grupo delictivo conocido como Los Chapitos. Esta detención añade una capa más a las recientes acciones dirigidas contra figuras relacionadas con el crimen organizado en México.
Por otro lado, en una acción similar, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, también fue arrestado en Estados Unidos. Se le acusa de haber recibido sobornos de Los Chapitos y enfrenta cargos que incluyen narcotráfico y posesión de armas. Estos eventos reflejan un endurecimiento en la estrategia del gobierno contra el crimen organizado.
Este escenario de seguridad refleja preocupaciones más amplias sobre la corrupción y el crimen en Sinaloa, un estado que ha lidiado con la violencia asociada al narcotráfico durante décadas. Bajo la administración de Claudia Sheinbaum Pardo, se han intensificado las investigaciones y operativos que buscan desmantelar redes criminales en diversas regiones del país.
Las acciones recientes de la UIF y las detenciones internacionales indican que los esfuerzos por combatir el narcotráfico en México están en marcha, aunque persisten los desafíos asociados con la corrupción y la impunidad. La situación se desarrollará en las próximas semanas, generando expectativa entre la población y las autoridades.
Con información de vanguardia.com.mx

