Las altas temperaturas nocturnas en América Latina están provocando la reducción de las horas de descanso de los ciudadanos, con pérdidas que pueden alcanzar hasta 93 horas anuales en algunas localidades. Este fenómeno, relacionado con el cambio climático, afecta especialmente a ciudades de Colombia y México según un estudio de Climate Central.
Datos clave
- Pérdida de sueño: hasta 93 horas al año en algunas ciudades.
- Ciudades afectadas: Barranquilla (Colombia), Acapulco (México), Cancún (México).
- Impacto promedio: 56 horas de sueño perdidas anualmente por calor nocturno a nivel mundial.
- Contribución del cambio climático: más de seis horas perdidas por año se atribuyen a este fenómeno.
- Grupos vulnerables: adultos mayores, mujeres y niños enfrentan mayor riesgo.
El estudio detalla que localidades como Barranquilla y Acapulco son las más impactadas, donde el calor, la humedad y las altas temperaturas nocturnas dificultan el descanso adecuado. Las ciudades de Cartagena y Cancún también se encuentran en la lista, con pérdidas estimadas de 91 horas cada año.
En el ámbito más amplio, el análisis incluyó mil 338 ciudades a nivel global, concluyendo que desde 1970 los efectos del calor nocturno sobre el sueño se han duplicado en gran parte de las urbes. La incapacidad del cuerpo para enfriarse adecuadamente durante la noche genera un sueño interrumpido y menos reparador.
¿Cómo afecta el calor nocturno a la salud?
Las altas temperaturas ponen en riesgo no solo el sueño, sino la salud mental y física de las personas. La falta de descanso adecuado puede aumentar el estrés, dificultar la concentración y afectar el rendimiento en el ámbito académico y laboral.
Courtney Howard, presidenta de la Alianza de Clima y Salud, resalta que la reducción de horas de sueño es un tema crítico de salud pública, especialmente para poblaciones vulnerables que carecen de acceso a soluciones de refrigeración.
¿Qué medidas se proponen para mitigar el problema?
El estudio sugiere implementar adaptaciones urbanas, como aumentar espacios verdes y mejorar la ventilación en viviendas. También enfatiza la importancia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar un aumento continuo en las temperaturas nocturnas.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de actuar para proteger la salud y el bienestar de la población latinoamericana frente a las crecientes temperaturas.
Con información de publimetro.com.mx

