A Coruña, Galicia. - La Guardia Civil de Tráfico realiza un patrullaje en la N-550, una carretera de alta siniestralidad, con el objetivo de prevenir accidentes y salvaguardar la seguridad vial. Durante este servicio, se llevan a cabo controles de velocidad, alcohol y drogas, buscando comportamientos inapropiados en los conductores.
Datos clave
- Lugar: N-550, A Coruña, Galicia.
- Organización: Guardia Civil de Tráfico.
- Procedimiento: Realización de pruebas de alcoholemia y drogas.
- Objetivo: Prevención de accidentes de tráfico.
- Fecha de la actividad: Reciente jornada de verano.
Héctor Teixeira, miembro de la Guardia Civil de Tráfico, ha acumulado años de experiencia en el servicio desde 1993. En cada patrullaje, su enfoque no se limita a sancionar; su prioridad es evitar incidentes en la carretera. Con el respaldo de un compañero, prepara el equipo necesario antes de salir a la ruta. La emisora de radio comienza a sonar con reportes sobre el tráfico y otras incidencias, lo que marca el inicio de su jornada.
Mientras recorren la N-550, Héctor se muestra atento a todo lo que ocurre a su alrededor. Reconoce los puntos críticos donde suelen ocurrir accidentes y observa a los conductores, analizando sus comportamientos. Esta habilidad, desarrollada a lo largo de su carrera, le permite identificar a aquellos que puedan estar conduciendo de forma errática, aunque no sea necesariamente por infracciones evidentes.
¿Cómo contribuye la Guardia Civil a la seguridad vial?
La Guardia Civil de Tráfico no solo se encarga de sancionar infracciones, sino que también tiene un papel fundamental en la educación y la prevención. A través de su presencia en las carreteras, logran fomentar una mayor concienciación entre los conductores. Si su presencia lleva a que un conductor reduzca la velocidad o decida no conducir tras haber consumido alcohol, consideran que su labor ha sido efectiva.
¿Qué sucede en una intervención típica?
En un incidente reciente, Héctor detuvo a un conductor que circulaba con una velocidad inusualmente baja. A pesar de que no estaba cometiendo una infracción evidente, el comportamiento del vehículo llamó su atención. Tras una prueba de alcoholemia negativa, se realizó un test de drogas que confirmó un resultado positivo para cocaína. En este caso, la intervención de la Guardia Civil buscó garantizar que esta persona no continuara conduciendo en ese estado, previniendo así posibles accidentes.
La jornada prosigue con la misma filosofía: operar para asegurar una conducción responsable en las carreteras. La importancia de este trabajo se refleja en cada comprobación realizada, y sus esfuerzos continuarán mientras se comprometen a mejorar la seguridad vial en Galicia.
Con información de elespanol.com

